martes, 2 de mayo de 2017

Cómo concentrarse mejor

En esta entrada voy a hablar sobre los factores externos que, a mi juicio, ayudan a la concentración de los alumnos. En las entrevistas que tengo con los padres, hay un tema que surge con frecuencia que es la falta de atención y concentración de sus hijos. Como padres hay factores externos que debemos controlar para favorecer la atención, aunque los hijos estén ya casi en la universidad.
  • Sueño reparador. Es cierto que no todas las personas necesitamos dormir el mismo número de horas, pero en la fase de crecimiento en la que se encuentran y el tipo de actividad intelectual que están desarrollando, es necesario un mínimo de ocho horas, también en época de exámenes. A la hora de dormir no deberían estar con el móvil, ni siquiera para utilizarlo como despertador: si necesitan la alarma es recomendable el uso del despertador de toda la vida.
  • Alimentación equilibrada. Es necesaria, para el buen rendimiento académico, una alimentación variada, con un aporte equilibrado de nutrientes y evitando los picos de glucosa (5 comidas al día, consumo de frutas y verduras….)
  • Beber agua. Es importante una buena hidratación para el estudio, pero no conviene consumir bebidas estimulantes (Red Bull), bebidas con cafeína (Coca Cola, café, Pepsi) o bebidas azucaradas.
  • Evitar los «distractores». Uno de los «distractores» más importantes es el teléfono móvil y las redes sociales. Si están estudiando, deberían estar solo con el material de estudio. Con el móvil a su lado, pueden estar toda la tarde delante de los libros pero su estudio no es eficaz porque están esperando el último mensaje de WhatsApp o el último comentario en Twitter, Snapchat o Instagram.
  • Crear en el alumno un hábito de estudio para evitar lo que ellos expresan como «me cuesta ponerme a estudiar». El estudio diario, diferentes técnicas de estudio y de memorización, junto a una buena planificación, entrenan la mente para la tarea del aprendizaje escolar.

La atención, al igual que todas las facultades físicas e intelectuales, se educa desde pequeño. Existen, por supuesto, diferencias individuales, pero los factores que antes enumeraba ayudan, en mi opinión, a mejorar la falta de atención que frecuentemente observamos en nuestros hijos. Cuando se saltan alguno de estos factores se puede entrar en un círculo del que es difícil salir: por ejemplo, duerme poco y necesita estimulantes para estar despierto, estos estimulantes le alteran tanto que pierde concentración en las clases y, por lo tanto, información importante que necesita para aprobar.


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